Los cinco tronos más bellos (incluido el de GOT)

Ya fue domingo y se terminó Game of Thrones (bueno, también se celebraron los 109 años del paso del Cometa Haley y el cumpleaños del futbolista paraguayo Miguel Ángel Benítez Pavón, según las efemérides). No deseamos contarles sobre quién se quedó con el  Trono de Hierro de una de las mejores adaptaciones de libros a series de televisión de la historia para muchos, pero sí recordar esos otros bellísimos tronos, reales y ficticios, ocupados por otros reyes, tan buenos y tan malos como los de los libros de R.R. Martin.

 

El trono de hierro de Game of Thrones

Según el libro este hermoso ejemplar fue mandado hacer por Aegon I y forjado con mil espadas de enemigos rendidos. Tardaron 59 días en fundir parte de las armas con fuego Balerion en forma de silla, pero, lo curioso de este bello trono es que el rey también ordenó que las espadas siguieran afiladas para que ningún rey se sintiera realmente cómodo en él. Esperamos que las réplicas que ya viajan por todo el planeta para las selfies no mantengan esta característica.

 

 

Trono de San Pedro

Creado por el genio Bernini, este fantástico trono barroco ubicado en la Basílica de San Pedro creado entre 1656 y 1666, fue un regalo de Carlos el Calvo a Juan VIII para celebrar la unión entre la monarquía y el papado. Se ubica en el presbiterio, y se compone de un trono de bronce sostenido por una silla de madera con una frase grabada: “Traditio clavum” (“Entrega de llaves”) en alusión a las llaves de San Pedro. Encima del trono se encuentra un sol de alabastro dorado y una hermosa vidriera con una paloma, el Espíritu Santo, el único vitral coloreado de la sede católica del planeta.

 

 

 Silla de San Eduardo

Todavía en uso, pero solo cuando se corona a un nuevo rey en el Reino Unido. También llamada la “silla de coronación” este trono de madera está en el interior de la Abadía de Westminster. Fue encargado en 1296 por Eduardo I para contener, debajo de su asiento, la mítica Piedra de Scone con la que se coronaba a los reyes de Escocia en la Edad Media.

 

 

Trono del Dragón

Según los viajeros occidentales, ante este trono todo el mundo se quedaba en silencio. El dragón era símbolo de la divinidad de los emperadores chinos, y en la Sala de la Armonía del Antiguo Palacio de Verano de la Ciudad Prohibida en Beijing, los 62 pilares repletos de finísimos adornos en los casi cien metros de la sala, fueron creados hace cientos de años bajo dos objetivos: inspirar y admirar a quien tuviera la fortuna de conocer al dragón de China.

 

 

Trono de Asgard

Discutido y peleado por Thor y Loki, y antes por su padre contra otros tantos y antes… Este trono, uno de los favoritos para los adictos a los cómics, surge en la ficticia Asgard vía la mitología nórdica de la mente de los maestros Stan Lee, Larry Liebery y Jack Kirby en la edición titulada “Journey into Mistery” y publicada en octubre de 1962. Una réplica real de este trono se encuentra ya en “Treasures of Asgard” una atracción de Disneyland.

 

 

Texto: Dolores Garnica

Imágenes: cortesía

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