Acercar el diseño a la política

México DESIGN / Edición 48

“Imaginarios del futuro”

 

En 2018 hay dos temas que seguramente generarán conversaciones, controversias y discusiones: la política y el diseño. Por una parte, vivimos las elecciones presidenciales bajo una perspectiva social de descontento, sinsabor, vacuidad; por otra, la Ciudad de México fue declarada World Design Capital durante el año por el International Council of Industrial Design Societies (ICSID). Como resultado, ambos generan expectativas, y con ellas se abre la oportunidad para plantear nuevas ideas, modificar esquemas, romper moldes.

El diseño y la política comparten ciertos vicios: gran parte de su labor es improvisada; las estructuras sociales en México no creen en la política como un eje de cambio social, al igual que no consideran (o siquiera conciben) al diseño como herramienta para lograrlo… un estatus que hoy sí tiene la tecnología (digamos, Guadalajara como el Silicon Valley Mexicano, el MexLoop)*. Debe aprovecharse el reflector para cambiarlo.

¿Un diseñador puede inmiscuirse en la política? ¿Es posible diseñar todo un partido político en México? Alternativet** en Dinamarca o cursos como el Design for Government*** de la Aalto University son claros ejemplos. En México, probablemente decir en público que el diseño es política podría incluso suscitar risas. ¿Puede fungir como una herramienta de crítica social? ¿Puede ser una herramienta de análisis de comportamientos sociales? ¿Cómo generar a través de él un nuevo conocimiento social?

Sería viable profundizar y transgredir la noción de usuario, pues en política se sincronizaría con la de ciudadano; así, los diseñadores habrían de trabajar para otros y para sí mismos a la vez. El diseñador construye sistemas, como el político.

Dentro de los ámbitos del segundo, se piensa que llegar a acuerdos es lo más complejo; en los del primero hablamos de empatía. El diseñador ha de plantearse el poder generar/diseñar una experiencia política, entendida como prácticas de activismo, partidos políticos, parlamentos ficticios o independientes, experimentos sociales, instalaciones participativas, performances públicos, campañas experimentales, espacios compartidos, viviendas en colectividad y contenido viral, entre otras expresiones.

* Proyecto de transporte que supuestamente conectará Guadalajara, León, Querétaro y la Ciudad de México en 38 minutos, ya con el visto bueno de Hyperloop.
** alternativet.dk/en
*** dfg-course.aalto.fi/

Texto: Kassim Vera

Ilustración de portada: Jors

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