Casa La Quinta: la sencillez de habitar

Para Gaston Bachelard, la casa primigenia, la de nuestra infancia, estará grabada en nosotros siempre. A pesar de que la abandonemos físicamente, la llevamos  a manera de una serie de “costumbres orgánicas”: nos determina en nuestros modos de habitar otros sitios. Las casas subsiguientes en las que desarrollemos vivencias, generemos recuerdos, compartamos espacios, no serán sino variaciones de la casa natal. Bachelard concibe la casa como un espacio vertical, como se podría concebir el cuerpo mismo. Habitamos nuestros cuerpos como a un hogar: vamos creciendo y mutando, utilizando lo anterior para aprovecharlo en el presente.

 

 

Este aprovechamiento del pasado como recurso para el futuro se manifiesta en el proyecto que los ahora independientes despachos Pérez Palacios Arquitectos Asociados (PPAA) y De la Concha Arquitectos, en colaboración con Miguel Vargas, Blas Treviño y Jorge Quiroga, generaron juntos: Casa La Quinta.

 

 

Situada en la Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, San Miguel de Allende, localidad emblemática para el turismo de Guanajuato, Casa La Quinta se pensó como una residencia de descanso a la cual acudir los fines de semana. Concluida en 2017, el programa arquitectónico abarca 350 metros cuadrados, en cuya construcción se puso especial atención en procurar el respeto al contexto y la identidad del lugar. Por esta razón, los muros vecinos preexistentes jugaron un papel primordial debido a su altura: fueron tomados como límites que definirían el espacio vacío entre ellos.

 

 

Partiendo de este concepto, en la distribución de la planta baja los espacios se integran entre sí sin divisiones, conectándose también con los exteriores. El esquema de Casa La Quinta concentra los espacios hacia adentro, debido a que no existen paisajes cercanos que apreciar.

 

 

En Casa La Quinta la blancura y luminosidad son protagonistas, los techos a doble altura brindan amplitud y un ambiente de frescura, las paredes desnudas invitan a relajar la vista contemplándolas. A esto abonan los tres patios, tres espacios vacíos que poseen cada uno diferente uso, carácter y programa, cualidades que distinguen a todo el proyecto, puesto que producen una percepción de escala diferente para el usuario, además de un alto contraste de luz y sombra.

 

 

La construcción de Casa La Quinta invita a ser vivida, a volcar nuestras memorias de la casa de la infancia en ella, a crear nuevas experiencias en la sencillez de sus espacios.

Texto: Yaheli Hernández

Fotos: Rafael Gamo

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2 Comments
  • Daniel Martínez

    octubre 13, 2018 at 9:16 pm Responder

    San Miguel de Allende no es pueblo mágico; es ciudad patrimonio de la humanidad.

    • Grupo México Design

      octubre 19, 2018 at 5:11 pm Responder

      Gracias por tu comentario, estimado Daniel, corregiremos la nota 🙂

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