Arquitectura de Turín

La arquitectura de Italia surgió y se renovó posterior a los acontecimientos de la guerra, pero como siempre esta logro contra las adversidades presentadas por dichos eventos, dando así al nacimiento de hermosas obras de arte, que hoy en día son un fuerte turístico para Italia.

Una de las ciudades que más resalta en el norte de Italia es Turín, ciudad que ha sido precursora para muchos movimientos políticos y culturales, albergando hoy en día una gran variedad de obras arquitectónicas tradicionales, que también suman a esta ciudad como un centro de importancia artística, haciéndola la opción preferida de una gran cantidad de viajeros.

 

 

Castillos del Valentino

Esta es una obra de arquitectura tradicional que esta denotada por una forma de herradura con cuatro torres ovaladas predispuestas en cada esquina de estas, los colores blancos de la fachada con tonos azul oscuros predominan, resaltando uno con el otro. Después de una larga sucesión de acontecimientos históricos, se convirtió en la  jurisdicción de Construcción del Politecnico di Torino.

Esta y muchas obras de arquitectura tradicional son las que están presentes en la ciudad de Turín, en donde lo tradicional termina acompañando a lo moderno, para hacer un divergencia bastante llamativa.

Arquitectura tradicional de Turín fuera de lo común

Turín no es la típica ciudad italiana con una fachada arquitectónica en donde los colores desbordan y hay amotinamiento de casas en las ciudades. Al contrario, es una ciudad elegante, con una gran variedades iglesias y castillos con el despampanante estilo tradicional.

Esta ciudad está llena de restaurantes, mansiones y lugares elegantes con aires de aristocracia. Estos sitios cuentan con estructuras de predominante distinción, con matices blancos y grises, tradicionales para la decoración de lugares refinados como es la ciudad de Turín, que se ha convertido en la mira de muchos visitantes que buscan algo tradicional pero que destaque del resto de las ciudades italianas de la región.

 

 

Texto: Luis Enrique

Grupo México Design